Técnica antiestrés para empleados


Hoy es un día para relajarnos, para disfrutar del comienzo de las vacaciones, y tomarnos un respiro y porqué no, para arrancar alguna sonrisa que otra. Y para ello, os dejo con este vídeo, que es una buena técnica antiestrés para empleados.
Es obvio que muchos de los subordinados se sentirían mucho mejor después de darle una hostia al jefe, indudable y quizá hasta recíproco en ocasiones y como técnica para mejorar la productividad y levantar la moral de la tropa es indiscutible.
Y por ello, para cumplir ese objetivo, podemos guardar este vídeo en los favoritos y mostrarselo a los empleados en aquellos días que no funcionan y realmente piensan que lo mejor que podría pasarles es darnos una buena hostia. Eso sí, sobre la segunda parte y darle mucho amor a los empleados, ya lo dejamos para otra ocasión. Geniales los chicos de ETB desde luego

Técnicas de comunicación: la comunicación verbal

En nuestra relación con nuestros clientes, con nuestros proveedores, con nuestros trabajadores, compañeros, etc. es importante saber comunicar. Saber transmitir tiene tanta importancia como lo que estamos transmitiendo porque no siempre somos capaces de decir lo que realmente queremos decir, porque necesitamos centrar la atención de nuestros interlocutores en lo que estamos contando o porque no conseguimos que entiendan nuestro mensaje. Por eso uno de los aspectos que debemos cuidar es nuestra comunicación verbal.
Si tenemos que hacer una presentación de nuestros productos, si tenemos que negociar las condiciones de un contrato, realizar una entrevista de trabajo, dar unas directrices sobre qué hacer y cómo hacerlo, … Hay múltiples situaciones donde hacerse entender es vital y por eso debemos tener en cuenta una serie de factores que intervienen en que nuestro mensaje llegue más cláramente a sus destinatarios.

Los pensamientos suelen ir mucho más rápido que las palabras, por eso debemos cuidar el lenguaje oral que debemos utilizar, además éste va a depender de muchos factores: las características de nuestro interlocutor, el grado de confidencialidad del tema o el lugar en donde estemos, etc.
Por eso es necesario que tengamos en cuenta que a la hora de expresarnos debemos cuidar determinados aspectos. Debemos utilizar un lenguaje claro, preciso y sencillo, evitando tecnicismos, frases hechas, palabras rebuscadas o recurrir excesivamente al argot y adaptando el tipo de lenguaje a la situación y a la gente que escucha.
Debemos transmitir nuesto mensaje de manera gráfica y descriptiva, para que nuestros oyentes puedan generar imágenes mentales con claridad, sobre todo si no tenemos un soporte gráfico en el que apoyarnos. El lenguaje debe ser dinámico, evitando los verbos en futuro y condicional y utilizando el presente, además no debemos mostrar ningún signo de vacilación.
Hay que utilizar mensajes positivos, sin utilizar giros o expresiones que evoquen ideas negativas, para ello utilizaremos palabras y frases confirmadas, positivas y de interés. Tenemos que evitar ser redundantes, utilizar en la medida de los posible una sola palabras en lugar de una frase. Evitar los superlativos inútiles, el uso de demasiados adjetivos y la falsa confianza y la falsa humildad.
Debemos de tener claro que si el receptor no entiende es por culpa del emisor y tenemos que esforzarnos en mayor medida cuando estamos en situaciones conflictivas o en posiciones difíciles para expresar nuestro mensaje.

Técnicas de comunicación: la comunicación no verbal

La comunicación no verbal es todo aquel lenguaje que surge de nuestro cuerpo y que no depende de las palabras que decimos. El cuerpo puede transmitir un mensaje distinto al que comunicamos oralmente ya que el discurso podemos prepararlo pero el lenguaje corporal es más difícil de controlar si no se sabe lo que significan ciertos gestos, posturas o comportamientos.
Por eso, a la hora de transmitir correctamente un mensaje, debemos acompañar las palabras con una comunicación no verbal que se corresponda con la situación. Ese lenguaje corporal se manifiesta en varios aspectos y debemos de tener en cuenta cómo controlar ese lenguaje y cómo interpretar el de nuestro interlocutor.

La mirada es uno se los elementos clave en el lenguaje corporal. Por regla general, cuando una persona está escuchando atentamente, mira a los ojos de la otra persona de forma continua. Distinto es el caso del que habla, hablar fijando la vista insistentemente en el que nos escucha puede resultar agresivo o intimidatorio, por eso debemos alternar el fijar la mirada sobre nuestro oyente y sobre otros elementos del entorno.
Los gestos de la cara también son importantes ya que pueden denotar el estado de ánimo de la persona. Un gesto cordial, incluso la sonrisa, predispone a la relajación de la situación y a que la comunicación sea más fluida. Todo lo contrario que un gesto serio que puede producir tensión o desconfianza.
El lenguaje de las manos también es interpretable, una mano relajada enfatiza el lenguaje verbal mientras que los movimientos de las manos pueden ser síntoma de nerviosismo. De la misma manera una postura corporal relajada indica un estado de ánimo tranquilo mientras que si forzamos el cuerpo o nos inclinamos hacia el interlocutor manifestaremos una actitud agresiva o negativa.
El tono de voz y la dicción también es importante, con la voz se puede persuadir, tranquilizar, ofrecer confianza, … pero también ofender, preocupar, crear mal clima, etc. Debemos evitar expresarnos con monotonía, agresividad, desinterés o cansancio. El tono viene dado por la modulación, más aguda o más grave, por la velocidad, la entonación, el ritmo o las pausas.
Al final el cuerpo se expresa y emite señales sobre cómo decimos las cosas y no tanto sobre lo que decimos. Por eso el mensaje oral debe de ir acompañado de un mensaje corporal acorde con lo que queremos transmitir, si ambos son contradictorios no conseguiremos hacer que la persona que tenemos enfrente nos entienda o nos crea.

Doolphy y organiza tu vida laboral

Con Doolphy puedes organizar tu vida laboral de manera cómoda y sencilla. Tiene una apariencia gráfica simple y muy fácil de usar. Doolphy es el típico software que pensamos que jamás usaremos y una vez que comienzas a usarlo la organización en proyectos se hace más llevadera.
Puedes compartir información, archivos y documentos en cada proyecto entre los usuarios asignados al mismo. Uno de los aspectos más cuidados son el de la gestión, planificación, optimización de tiempos y costes. Sin duda unos buenos pilares para usar este programa.

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Los juegos y la empresa. Dinámicas musicales



De pequeño siempre nos enseñaron a jugar a juegos que debían servirnos para desarrollar algunas capacidades y habilidades. Desde pequeños y tanto en ámbito de casa como de la escuela nos enseñaban muchas de las cosas que hoy sabemos. Y hoy de mayores, ¿podemos aprender de nuestra profesión y de la gestión de nuestras empresas jugando? Al parecer, sí.
Personalmente en mi carrera profesional nunca he utilizado los juegos para desarrollarme profesionalmente o para motivar a ningún tipo de personal que haya tenido a cargo o para gestionar mejor mis negocios. Pero he de reconocer que los juegos para empresas hoy tan en boga pueden tener y tienen una alta utilidad.

No sé, personalmente siempre me había parecido un poco bestia eso de ir a un campo de juegos donde unos se disparan pintura a otros y con ello aprenden ciertas habilidades. Más allá de todo esto de los juegos, tampoco nunca he creído que eso de montar a camello y deshidratarme por los desiertos del mundo me permita aprender a gestionar mejor mi empresa, pero se ve que sí.
Y se ve que sí, pero sigo creyendo que de una forma planificada y no utilizada indiscriminadamente y siempre que se adapte a la cultura y a la forma de ser a quien se dirigen estos juegos o actividades. Yo sin duda puede que no crea en lo de morirme de sed en el desierto, pero si que valoro mucho lo bueno que puede aportar una estancia conjunta de un grupo de personas que comparten su día a día profesional, en un escenario de juegos y de actividades.

En el video hemos visto  codigos de escucha activa, cooperacion, trabajo en equipo. A travez de lenguaje corporal, que es el 80% de la comunicacion cuando utilizamos la palabra. Se empodera el aporte individual espontaneo, con un objetivo comun que esla meta ordenadora y orientativa. Dinamica realizada por invitacion de Conexion Ritmica. Responsabilidad de imagen en bruto, sin edicion, Patricia Molla.

Películas que inspiran liderazgo. Bichos

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Ademas es un claro ejemplo, cuando hay un desgobierno, las responsabilidades y fallos están repartidos erróneamente…….en una situación como la del saltamontes, el líder se hace cargo directamente de las fallas y errores, pero los logros, son logrados por todos dice el, mas adelante, en la película.

http://www.youtube.com/watch?v=PQIWzxzE5eQ&feature=player_embedded

Tipos de interlocutores: descubre con quién te reúnes

A la hora de realizar reuniones, entrevistas o charlas comerciales es esencial conocer el tipo de interlocutor que tenemos delante. Según se va ampliando la experiencia resulta más sencillo determinarlo pero, aún así, en ocasiones resulta complicado hallar una manera efectiva de afrontar un contacto adaptado al individuo.
Cuando la exposición se produce con un grupo numeroso se crea una mezcla de interlocutores (cada uno con su personalidad) que puede desorientarnos y echar abajo cualquier programación si no estamos entrenados. Sentirnos abordados por varios perfiles a la vez puede resultar bastante complicado.
Conocer a priori la naturaleza del interlocutor no siempre es posible, por desgracia. Vamos a describir algunas tipologías y la forma de mantener una comunicación adaptada a las mismas.
Interlocutor pretencioso
Un perfil complicado es el de aquella persona que cree conocer todo lo que se le pretende transmitir e incluso se esfuerza por demostrar que su conocimiento va mucho más allá. Normalmente resulta complicado coger la palabra una vez hacen uso de ella y el hecho de que no acepten explicaciones e intenten imponer su criterio convierten la conversación en un monólogo.
Los intentos de hacerle reflexionar solo complicarán la comunicación dándole alas para continuar su exposición. Tampoco resulta buena idea presionar ni dejarse llevar hacia la desesperación. En lugar de ello debemos dejarle exponer su monólogo e intentar manipular el discurso para que parezca que el acuerdo o solución respecto a lo hablado ha salido de él mismo. Les encanta que les den la razón, lo ven como algo normal y natural.
Puede resultar frustrante pero luchar no suele valer de nada, de hecho puede tener consecuencias fatales especialmente si se trata de un cliente. La “manipulación” no es sencilla y solo la experiencia nos dirá cómo aplicarla con éxito.
Interlocutor sociable
Se trata de una persona habladora y positiva que suele acoger de buena gana las soluciones propuestas. En ocasiones pueden resulta algo complejo por la tendencia que suelen tener de desviarse del tema principal así que hay que reconducir la conversación de forma sutil mediante preguntas oportunas.
Tenemos que prestar especial atención de no caer en el tema de conversación que seguramente expondrá y que se aleja del motivo de la conversación principal. Para ello es recomendable mantener la iniciativa y obtener la información que necesitemos de forma rápida. La paciencia será un buen aliado como casi siempre pero con este perfil contamos con la ventaja de que existe una buena predisposición para llegar a acuerdos.
Interlocutor maleducado
Levantar la voz mientras se realizan exigencias y quejas desde un principio pueden ser claros indicadores de que estamos ante una persona maleducada, violenta o cuanto menos grosera. En mi experiencia me ha quedado claro que lo mejor es dejar que se desahogue para luego mostrar nuestra calma y amabilidad hablando de forma pausada y a un tono correcto. Suelen causar cierto contagio y nos ayudará a mantener una conversación asertiva.
Estas personas suelen ser conscientes de su carácter y pueden terminar disculpándose. Si ese momento llega podemos ver (en algunos casos) cómo cambia el chip y están especialmente propensos a los acuerdos. Si nos ponemos a su nivel esto resulta imposible ya que estaremos alimentando y justificando su actitud.
Interlocutor tímido
Cuando una persona es especialmente reservada y se comunica poco y en un tono muy bajo podemos procurar realizar muchas preguntas concretas y cerradas mediante las cuales obtener la información deseada. Nuestras explicaciones deben ser suficientes pero el silencio no debe ser interpretado como una necesidad de ampliarla o repetirla. Ante todo hay que transmitir seguridad y confianza mediante un discurso cercano, sencillo y tomando la iniciativa.
Esto puede ser confundido con una persona indecisa ya que al no saber cómo actuar puede expresarse de forma limitada. En este caso es más normal que muestre su confusión e inseguridad pudiendo causar en nosotros una sensación incómoda y frustrante. En cualquier caso podemos utilizar la misma técnica que con los tímidos pero añadiendo una taza extra de paciencia.
Interlocutor objetivo
Dejo para el final a mi favorito. Es alguien que sabe lo que quiere y se comunica con datos precisos mediante pocas pero suficientes palabras. Utilizando preguntas bien formuladas podremos llegar a la información que deseamos y podemos tomarnos con tranquilidad sus turnos de palabra, dándole respuestas adecuadas a sus preguntas e intentando explicar nuestra postura ante un problema. Por desgracia, como hemos visto, no todos son así. Sería más sencillo ¿verdad?