Tareas para esta Semana Santa

Las vacaciones de Semana Santa, que están a punto de acaba para muchos y otros ya están inmersos en ellas, es un tiempo para descansar, relajarse y, por supuesto, trabajar.

Si, no nos hemos vuelto locos, podemos aprovechar estos días para realizar actividades que normalmente no podemos hacer por falta de tiempo. Ya llegan las procesiones, los nazarenos, las torrijas… y con todo ello unos días festivos a los que podemos sacar partido de muchas formas. Desde el prisma empresarial es un descanso pero desde el punto de vista personal puedes aprovechar para estar con los tuyos, amigos, familia, y hacer esas cosa que tu mujer, novia, madre te encargo y lo has dejado para ………. procastinar. Por eso casi es mejor ir de vacaciones…

De todos modos recomendamos un listado de tareas a realizar en Semana Santa:

Correo electrónico: GTD si te suena familiar una bandeja de entrada con e-mails sin leer, otros pendientes de revisión, algunos sin clasificar, es hora de poner al día nuestro correo electrónico y dejarlo todo ordenado.

Contabilidad: facturas, proveedores a los que pagar, clientes que no han pagado… seguro que tenemos cuestiones de este tipo colgando. ¿Por qué organizar la contabilidad de nuestro negocio en estos días?

Lecturas pendientes: seguro que durante la temporada laboral hemos recolectado documentos o libros que nos interesaba echar un vistazo. Ahora es el momento de retomarlos y aprender nuevas ideas que nos ayuden en nuestra empresa.

Formación: buscar nuevos cursos especializados o probar el e-learning pueden llevarnos un tiempo que no tenemos diariamente. Ahora en vacaciones ya no hay excusa.

Experimentación: buscar un hueco para probar un nuevo software o una aplicación del móvil suele ser difícil en nuestra jornada laboral. Quizás ha llegado la hora de ponernos manos a obra y probar nuevas cosas.

Actualiza tu cibervida social: perfiles en redes sociales, blogs o web corporativa…seguro que tienes alguna de estos un poco abandonados. Pues es el momento de sentarse y ponerlos al día.

Retoma el contacto: seguro que en alguna ocasión conociste a un profesional muy experimentado en el tema que puede ayudarte en tu negocio. Vuelve a contactar con él, puede ser una valiosa colaboración.

Investiga las novedades del mercado: el día a día nos apalanca mucho y no nos deja pensar mucho en el futuro. Sin embargo, seguro que hay nuevas tendencias, ideas y hábitos que nos pueden ayudar en nuestra empresa.

Reflexionar el modelo de negocio: después de empaparnos de todo lo que se cuece a nuestro alrededor, quizás sea el momento de plantearnos nuestra estrategia empresarial y mejorar algunos puntos.

Con estas ideas, un poco de descanso y muchos mimos familiares y de amigos, seguro que a la vuelta de Semana Santa nos encontramos con más energías para seguir luchando en nuestro día a día

Y tú…¿qué excusa empleas para procrastinar?

“No me apetece empezar”, “Creo que voy a volver a revisar mi correo electrónico”, “Esto no puedo hacerlo yo solo” ¿Os suenan algunas de estas frases? Básicamente lo que hacemos cuando nos las planteamos es procrastinar. 

En este artículo os mostramos algunas de las excusas que más frecuentemente utilizamos para evitar comenzar, por qué las empleamos y lo más importante: qué podemos hacer para dejar de plantearnos excusas que lo único que hacen es alejarnos de lo esencial.

  1. “Realmente no necesito hacerlo ahora”

Probablemente esta sea la excusa que más utilizamos a la hora de procrastinar. Es una excusa seductora, porque nos convencemos a  nosotros mismos de que esa tarea que está esperando no es lo suficientemente urgente como para ejecutarla inmediatamente. Lo peor de todo es que siendo verdad, nos arriesgamos conscientemente a atrasarla aunque finalmente sabemos que nos entrarán las prisas de última hora.
Cuando nos planteamos a nosotros mismos esta excusa, lo que realmente estamos diciendo es: “No quiero hacer esto, espero que de alguna forma finalmente no tenga que hacerlo o encontrar la motivación suficiente como para hacerlo más adelante”. Cuando nos ponemos esta excusa, la mayoría de nosotros sabemos perfectamente que estamos procrastinando, esperando secretamente el momento en que no tengamos más remedio que hacerlo.
Otra frase clásica que podemos incluir en esta misma categoría es la siguiente: “Hay mucho tiempo, siempre puedo empezar mañana”.

2. “Luego lo hago”
¿Te suena familiar? Cuando tenemos  que acometer una tarea que no nos agrada especialmente, solemos decir, empezaré después de…

  1. Lavar los platos
  2. Ordenar mi escritorio
  3. Llamar por teléfono
  4. ….escriba aquí tu excusa.

Cuando hacemos esto, estamos procrastinando como auténticos profesionales. No queremos enfrentarnos a tareas complicadas y las sustituimos por otras mucho más agradables o sencillas con las que ocupar nuestra jornada laboral. Y de alguna forma, cuando terminado esa tarea sencilla, siempre encontramos otra igualmente sencilla para no afrontar la complicada.
3. “No es el momento apropiado”
Agosto, 40 grados a la sombra. Puede que este realmente no sea el mejor momento como para pensar en comprar el equipamiento de esquí para la próxima temporada. Sin embargo, la mayoría de las veces en que nos decimos a nosotros mismos “no es el momento”, estamos buscando una excusa que en realidad se traduce en: “ahora no es el momento y nunca va a ser el momento adecuado”.
Este tipo de excusa intenta ocultar un argumento “racional” para no comenzar a luchar por nuestros objetivos, perseguir nuestros sueños o, simplemente enfrentarnos a un proyecto. Si de verdad estamos motivados, siempre es el momento adecuado. Tal y como solía afirmar el escritor ruso Iván Turgénev, “Si nos pasamos la vida esperando el momento adecuado para cada cosa, nunca empezaremos ninguna”.