Piensa como tu cliente antes de venderte

Estándar

Cuando vamos presionados por los objetivos, porque no salen las cuentas, o simplemente tenemos poca paciencia para ‘vendernos’ al cliente o a nuestro propio entorno, tomamos la vía rápida intentándole embaucar con el producto o servicio que más nos interesa vender en ese momento, no ajustándonos a lo que nuestro cliente necesita, perdiendo un precioso tiempo, que puede llevar incluso a la pérdida de un cliente potencial.
Por tanto, para ser más eficaz al tratar de conseguir que un cliente se acerque a nosotros, tenemos que pensar en qué espera este de nosotros, en qué podemos ayudarle o en cómo podemos solucionar su problema, en definitiva, para atraer a nuestro cliente tenemos que pensar como él.
Para ello, es fundamental conocerlo, conocer su actividad, tener cierta sensibilidad por el sector en el que desarrolla la actividad mercantil, etcétera. De tal manera que nos podamos anticipar a las preguntas, aportándole algo más que hacen los competidores, soluciones eficaces para problemas concretos, empezando nuestra presentación con expresiones del tipo “hemos considerado que para solucionar los problemas de” en lugar de “vengo a ofrecerle”.
Solo de esta manera lograremos atraer la atención de nuestros clientes, jefes y marcar la diferencia con otras empresas o departamentos que lo único que hacen es distraer y desinformar, al perder un precioso tiempo en una estrategia que no conseguirá el objetivo, acercarnos al cliente y/o estrechar nuestra relación comercial.
Que quiero decir con esto que muchas veces tenemos que enseñar, poner en el escaparate de nosotros mismo lo mejor de nosotros, la similitud que le hago siempre a mi gente tratar a los demás sean compañeros, clientes …….. como os gustaría que os tratasen a vosotros. El resultado no tarda en venir pues tu mismo te contestas a las preguntas que le harías si fueses cliente.