La importancia de las formas.

Estándar

Puede que a veces yo sea excesivamente clásico en este aspecto, pero soy de la opinión de que las formas en los negocios lo son todo (o casi todo), y no me refiero solo a las formas de vestir que ya me he referido a ellas en muchas ocasiones, me refiero también a las normas de educación, cortesía, protocolo.
A mi entender podemos prestar un excelente servicio o disponer de un gran producto, pero si todo ello no lo vestimos con una exquisita educación, unas formas y un estilo adecuado, no sirve de nada. Y es que sigo diciendo que a riesgo de parecer anticuado entiendo que igual que ser muy educado si lo que ofrecemos está vacío no sirve de nada, ofrecer algo excelente si nos fallan las formas, tampoco sirve de nada.

No se, pude que yo haya estado educado a la vieja usanza, puede que aun soy de esos que abren la puerta no porque alguien sea mujer o hombre, la abre por cortesía o protocolo a un cliente, que da la mano, que no se sienta en la silla hasta que se ha sentado su contraparte y que mide todos los gestos y palabras que se dicen cuando la ocasión lo requiere. Y puede también que todo esto hoy ya no se lleve, y que el mundo de los negocios ya no lo requiera, pero mi experiencia me dice que no es así, que las formas siguen existiendo, y que si bien se han relajado, sigue habiendo momentos y ocasiones que las requieren.
Así, creo que la clave actual también en este aspecto es saber modular ambos aspectos, es decir hoy salir a la calle y hacer todo nuestro día a día personal o profesional con una pose de gentleman impecable este fuera de lugar, como también para mi están fuera de lugar las nuevas hornadas de jóvenes que no saben dar ni la mano. Así, saber adoptar el registro adecuado en cada momento nos garantizará el éxito, y es que por mucho que digan, la cortesía y el protocolo nunca morirán, pero claro como se diría en una traducción libre de un dicho que se dice en mi idioma nativo (el catalán) sería algo así como que “de cerdo y de señor se tiene que venir de raza”, y yo me pregunto, ¿y todos sabemos ser unos y otros?, ¿o solo somos y sabemos ser una de las dos partes?