La oficina en el móvil: el Smartphone, dispositivo preferido de los profesionales

Estar conectados a cualquier hora del día, poder consultar el correo para atender posibles consultas o demandas, buscar la dirección de un cliente que se nos resiste o dar resolución a posibles imprevistos. Estos y otros motivos están tras el imparable ascenso de los teléfonos multimedia entre los profesionales, directivos y empresarios de nuestro país, que se debaten en ocasiones entre estos smartphones y las tabletas, netbook o portátiles.
Para gustos los colores, sin lugar a dudas, porque oferta tienen donde elegir. Tanto en lo que se refiere a variedad de dispositivos como de prestaciones y marcas que podemos encontrar en el mercado. Según un estudio realizado por la consultora Erost&Sullivan, en 2010 los smartphones y los portátiles eran los equipos preferidos por presidentes, directivos y altos cargos de la Unión Europea.
Los ordenadores tienen ya un largo recorrido en nuestro país y hoy son el pan nuestro de cada día. Sin embargo, a la hora de desplazarse, los teléfonos multifunción ganan la batalla porque reúnen varias utilidades claves para las personas –comunicarse, consultar e-mail, etc.- y son cómodos de llevar, por su peso y su pequeño tamaño. ¡No olvidemos que no deja de tratarse de un teléfono! Así, el número de smartphones ha crecido notablemente desde 2008, según datos publicados en este estudio. Las operadoras de telefonía móvil han lanzado al mercado nuevos modelos de estos teléfonos, entre los que se encuentran Iphone y Blackberry, “curiosamente las marcas a las que los directivos son más leales”, apunta Brent Iadarola, Director de Investigación Global de comunicaciones móviles e inalámbricas de Frost & Sullivan.
Para la mayoría de los empresarios, estos teléfonos inteligentes están asociados al terreno laboral. “Casi todos los directivos europeos, el 70%, perciben los teléfonos inteligentes como teléfonos estrictamente de negocio frente a los celulares estándar, considerados teléfonos de uso personal. En ambos casos, la duración de la batería y la facilidad de uso son los dos rasgos más importantes para los ejecutivos encuestados”, comenta Roy. En cambio, características tales como el diseño, las funciones multimedia y la inclusión de cámaras digitales son catalogadas de menor importancia.
Smartphones para todos
Hasta el momento hemos hecho referencia al ámbito empresarial y de negocios, pero la legión de fans con la que cuentan ya este tipo de dispositivos va más allá de profesionales altamente cualificados o directivos de compañía. Hoy en día todo el mundo, quien más, quien menos, tiene a su alrededor un nutrido grupo de amigos, conocidos o compañeros de trabajo que tienen un Smartphone, de una u otra marca. Están siempre conectados y se definen como “adictos” en cierto modo a los medios de comunicación que estos ofrecen, como las aplicaciones de chat, por ejemplo.
Esta generalización se debe en gran parte a las subvenciones que dan los operadores para la adquisición de estos aparatos, lo que ha conllevado que el parque de terminales móviles en España se ha convertido en uno de los más modernos del mundo. Según las cifras citadas por Pedro Jurado, socio director de telecomunicaciones de la consultora Accenture, durante el desarrollo del XXV Encuentro de Telecomunicaciones de la UIMP y Ametic, en España se vendieron más de ocho millones de smartphones en 2010, cantidad que supone el 30% del mercado nacional de terminales móviles.
Aunque pueda parecer exagerado, en opinión de este experto, nuestro país “lidera, junto con los países nórdicos, el uso de internet móvil tanto en el mercado masivo como en el de empresas, con un índice de penetración que roza el 50%”. ¿Los motivos? Tres claves fundamentalmente: “El espectacular crecimiento de las ventas de smartphones, la utilización de seis horas al mes de Facebook o la visión de más de una hora al mes de vídeos a través de Youtube”.
Este fenómeno forma parte de la revolución de las comunicaciones en la que estamos inmersos y está siendo aprovechada de muy diversas formas por los agentes que conforman este ecosistema. Según Pedro Jurado, “la economía digital emergente es ya una realidad que pivotará alrededor de cuatro ejes estratégicos: dispositivos inteligentes, aplicaciones segmentadas, servicios de calidad al cliente y oferta comercial innovadora“. “Todos estos actores cooperan y compiten por ofrecer al mercado ofertas de valor que se adecuen a unas demandas cada vez más exigentes”, concluyó.
Sea como fuere, en Muy Pymes nos quedamos con una conclusión: España es ya uno de los mercados líderes en el uso de internet móvil junto a los países nórdicos. Con datos de Accenture, podemos destacar que más del 30% de los teléfonos que se vendieron en nuestro país el año pasado eran smartphones.

La importancia de la cordialidad

Esta mañana al abrir al entrar en mí perfil en el Facebook he tecleado como en otras muchas ocasiones unas palabras para aportar una opinión mía a la red, como en muchas otras ocasiones mí entrada a causado reacciones, pero una de las reacciones que ha causado por medio de un comentario que me han insertado me ha hecho reflexionar y ha dado pie a este articulo.
Una de las personas que ha comentado mis palabras lo ha realizado con una dureza bastante elevada, pero la clave está en que en el comentario para referirse a un tercero a puesto una palabra en forma de insulto, evidentemente una vez lo he detectado, le he invitado a borrar el comentario y volverlo a insertar idéntico pero sin la palabra ofensiva con el bien entendido que de no realizarlo en mi muro ante todo se exige educación y se lo retiraría yo como lamentablemente así he tenido que hacer, pero más allá de todo ello me ha hecho pensar sobre como personas, pero siempre como profesionales o empresa la corrección y la cordialidad esta o debe de estar ante todo.

Si queremos ser una empresa o un profesional respetable además de que ofrezcamos un producto o servicio técnicamente bueno o de calidad, aun más decisorio será que lo ofrezcamos ya no solo con un impecable servicio al cliente sino que este servicio sea en todo momento altamente cordial, respetuoso y educado, pues el mejor producto o servicio puede ir al traste no por no ser simpáticos, pero si por ser ofensivos o groseros.
Al cliente, pero tampoco a ninguna otra persona o ente que nos rodee, bien sean proveedores, competidores o cualquier parte de la sociedad que entre en contacto con nosotros hemos de mantener un escrupuloso y respeto, solo dese esa postura de extremada cordialidad y educación nos haremos ganar el respeto y el valor como excelentes profesionales.
En muchas ocasiones esto nos será difícil de cumplir, ante clientes morosos, clientes que nos sacan de nuestras casillas, competidores que nos faltan o proveedores que no cumplen nos puede salir la flema o hacer que perdamos los nervios, craso error en todos los casos, nuestra línea de excelencia la hemos de mantener siempre sin caer nunca en el nivel de los demás. Y que conste respeto y educación no significa servilismo, ni aguantar los golpes o poner la otra mejilla, educacion, cordialidad y respeto significa ser todo lo duro necesario sin por ello ofender o faltar el respeto a nadie, pues al contrario de lo que muchos piensan si nosotros nos bajamos al nivel de ofensas, por mucha razón que tengamos en nuestros motivos y reivindicaciones la perderemos o la veremos manchada por nuestra actitud.
Y reitero la confrontación se puede y se debe producir, es mas incluso nos encontraremos con otros casos (y esta tribuna en la que un servidor escribe es un buen ejemplo pues muchas veces mis artículos generan controversia y debate) en los que las posturas sean ya no solo diferente, sino enfrentadas, en todos esos casos se puede y se debe expresar y defender sin moverse un milímetro la postura de cada uno, pero siempre sin caer en la descalificación, el que haga eso habrá perdido toda autoridad moral por muy buenas que fuesen sus argumentaciones.
Un último detalle de esto que digo y que en muchas ocasiones la gente no entiende, yo por ejemplo como profesional son muchas las ocasiones que he ido a negociar con la parte contraria de mi cliente, nos hemos sentado en una mesa y hemos debatido, discutido, enfrentado, cerrado pactos o roto negociaciones, incluso nos hemos atacado o hecho los enfadados con el que para la parte contraria representaba mi puesto, pero nunca nos hemos descalificado…¿y lo mejor?, cuantas veces ese enfrentamiento solo es un papel profesional, cuantas veces y una vez fuera de la mesa de negociación donde nos hayamos batido nos hemos ido a comer o cenar juntos, como personas, no como profesionales.