La vuelta de vacaciones es una buena época para fijarse nuevos objetivos o reconsiderar actitudes.

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Todo jefe que desee mejorar el funcionamiento de su departamento, área o negocio necesita reflexionar para establecer nuevas metas, emprender nuevos proyectos, o simplemente moldear algún aspecto de su gestión para mejorar los resultados.
Con el día a día, y las distintas obligaciones que debemos atender, difícilmente encontramos el momento para hacerlo, aplazando dicho ejercicio para tiempos más calmados. En las vacaciones, ni que decir tiene que tenemos tiempo para reflexionar sobre estas cuestiones, convirtiéndose en una ocasión estupenda para desarrollar nuevas ideas y enderezar el timón del barco cuando los resultados no nos hacen sentir cómodos. De hay viene lo de cargar las pilas o mejor dicho la mente despejada y la ideas más claras pues habremos dejado la tozudez en la playa……Vaciar la mente.
Solo de esta manera podremos intentar que a la vuelta de vacaciones nuestro departamento o negocio de un salto cualitativo, con la convicción de que hemos sopesado con la suficiente tranquilidad decisiones de carácter estratégico.
Con ello no quiero decir que las vacaciones sean para meditar, puesto que es un tiempo para el ocio y el descanso, pero eso sí, debemos aprovechar la tranquilidad y el sosiego para lograr una buena reflexión que difícilmente podemos considerar en el día a día no estoy diciendo con esto que debamos pensar en el trabajo de forma continuada pero si vaciar la mente y si se nos viene ideas, reflexiones, ….. anotarlas subrayar en la mente, no por esto nos vamos a obsesionar más con el trabajo pero si nos hacer en la vuelta ver las cosas de otra manera y aportar cosas nuevas.