Música como motivador

No podría vivir sin música lo reconozco, no podría vivir casi permanentemente sin una melodía, sin una de mis canciones favoritas, sin un sonido. Y tampoco podría vivir sin música en mi vida profesional, ¡y qué la motivación se consigue a ritmo de nuestras melodías favoritas!
No hay recomendación mejor que pueda hacer para inspirarnos, para motivarnos, para concentrarnos en nuestro trabajo, que la recomendación de escuchar nuestra música favorita. De escuchar ese sonido que nos transporta en el momento que necesitamos desconectar, de escuchar aquella canción que nos estimula y nos pone fieros cuando tenemos que ir a cerrar una negociación, discutir o tratar un tema importante que requiera de nuestra actitud aguerrida. En definitiva, de escuchar cada canción, cada melodía para cada necesidad profesional.

Sólo de uno y cada uno de nosotros depende decidir que música utilizamos en nuestro día a día profesional, sólo de nosotros depende decidir que canciones nos benefician y que canciones pueden sernos perjudiciales de escuchar en un momento determinado.
Yo personalmente lo tengo muy claro, cuando necesito tranquilidad, pausa o simplemente dejar fluir: jazz, pop, música romántica y/o tranquila. Pero algo me está pasando, lo reconozco, últimamente cuando necesito “marcha”, cuando necesito rendir al máximo ya no me estimula la música de antes, ya no me estimulan los sonidos tranquilos. Ahora escucho sonidos que ni yo imaginaba que me estimularían, estilos que son contrarios en muchas ocasiones a mí estilo de vida, pero que sin duda me ponen completamente “a cien” en mi actividad profesional. ¿Y si cada uno de nosotros encontramos nuestro catálogo?, ¿y si nos atrevemos con cosas diferentes?