La moda del Speed Dating

Estándar

El speed dating es, como casi todo, un invento americano que se basa en una rueda de citas rápidas. La gente se reune en un café, por ejemplo, y cada persona se “empareja” con otra durante cuatro minutos, en ese tiempo ambos se presentan y establecen un contacto. Pasados los cuatro minutos se cambia de pareja y así sucesivamente. Al final de la sesión, has conocido a un montón de gente y puedes retomar en contacto en otra ocasión.
También, como casi siempre, esta moda ha llegado a los negocios de tal manera que se han transformado las “citas amorosas” en mini presentaciones empresariales. He participado en una jornada de este tipo y la verdad es que me parece una idea muy aprovechable. En un recinto se reunen unos 30 ó 40 empresarios, el recinto esta preparado de tal manera que hay 8 mesas con 5 sillas cada una. La organización te asigna una mesa para cada turno y una relación de empresas asistentes.
El funcionamiento es sencillo, en cada turno cada empresario dispone de 3 ó 4 minutos para presentarse y presentar su empresa a los demás compañeros de mesa. Terminada la rotación de esa mesa, pasas a la siguiente y se repite el sistema. Así hasta recorrer todas las mesas y establecer contacto con todos los asistentes, al final de las rotaciones se sirve un refrigerio donde puedes retomar la conversación con aquellos que te han podido parecer interesantes.
Ventajas, creo que una cuantas. Primero, en estos tiempos de prisas y de agendas apretadas, la oportunidad de, en un rato, una tarde, establecer contacto con otros 40 empresarios de diversos sectores, cosa que nos llevaría días o meses en otras circunstancias. Otras ventajas, ver otros proyecto, nuevas ideas, lo que hace la competencia, encontrar proveedores, posibles nuevas alianzas, y, sobre todo, hacerse ver y contactar con potenciales nuevos clientes.
De todas formas, debemos de tener en cuenta ciertas premisas sobre este tipo de eventos. Los contactos deben de ir en los dos sentidos, si queremos que nos escuchen nosotros, debemos hacer lo mismo con los demas, nuestro objetivo es darnos a conocer pero también debemos ser receptivos con los otros participantes. Tampoco se trata de hacer una colección de tarjetas, lo realmente positivo de estos encuentros no es sacar una gran cantidad de contactos sino que los que consigamos sean buenos.
¿Una buena idea? ¿una pérdida de tiempo? ¿otro invento de marketing americano que aquí no funciona? Hay opiniones para todos los gustos, desde luego si las redes sociales están en apogeo y se utilizan en el ambito personal y profesional, ¿no es este sistema una red social a pequeña escala donde todo el mundo se reune con un objetivo común?
Desde mi punto de vista y como caso practico la gente la tengo liderando proyectos y por parejas y esta año cambiamos de pareja y de proyectos, las presentaciones son cortas pero de gran utilidad. A mi entender será una moda pero funciona pues a largo plazo enriquece como todo intercambio de información social, aunque reconozco que me considero muy conservador y reservado en estos temas o mejor decir prudente prudente por lo menos en la parte personal no lo haría pero no lo dudo en el trabajo.