El 8 % de los empleados españoles trabaja desde casa

En un articulo del expansión  en concreto del día del “teletrabajo” de antes del día 22 de junio. he visto que el teletrabajo va avanzando poco a poco en España. Lo cual me sorprende primero por ser latinos y segundo porque la empresa estan empezando a confiar en los trabajadores o sera por que empezamos a ser más productivos. Un director mio me decia que el teletrabajo esta bien mientras se cumplan con los objetivos pues falta un pequeño ingrediente que es la presión y todos sabemos que por nuestro caracter si no somos disciplinados el teletrabajo se no puede ir haciendo de todo menos nuestras tareas, proyectos. etc. Comentando esto con un buen amigo me decia que el teletrabajo para el no valia pues se estaria levantando a la cocina cada cinco minutos.

Pero si con el teletrabajo aplicamos disciplina, metodo, organización y contancia por ejemplo el GTD ….. puede ser muy que muy productivo.

Articulo expansión .
Pablo I. Bronte
Madrid, 22 jun (EFECOM).- Sólo el 8 % de los empleados españoles trabaja desde casa, según los datos sobre “teletrabajo” que manejó el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Juan Junquera, en la presentación del “Día de la Oficina en Casa”, que se celebra hoy.
Las cifras de España quedan lejos de los porcentajes de Estados Unidos, donde el teletrabajo llega al 15 %, y de los de los países nórdicos de Europa, con unos datos del 16 %, afirmó.
Administración y empresas han decidido promocionar esta modalidad de empleo con la celebración de hoy, secundada por 500 empresas de todas las dimensiones. En la página web oficial de la iniciativa, el contador de personas que se han sumado supera las 165.000.
El teletrabajo aporta mejoras de flexibilidad para los empleados pero también supone reducciones de costes para las empresas y provoca una bajada en el número de desplazamientos y, en consecuencia, de la contaminación.
Si los más de 160.000 empleados españoles que han secundado esta iniciativa trabajaran desde casa, sólo en el día de hoy se habrían emitido a la atmósfera 2.000 toneladas menos de dióxido de carbono, según la presidenta de Microsoft Ibérica, María Garaña.
Pero el teletrabajo también aporta ahorro económico, tanto a empresas como al Estado. Junquera explicó que en Canadá, con 34 millones de habitantes, se calculó que 2 días de trabajo desde casa supondrían unos ahorros de 35.000 millones de euros, una cifra equivalente en España a “un 3,5 % del PIB y un 5,5 % de la deuda”.
La principal barrera para la adaptación de este sistema es cultural, afirmaron. El objetivo de la “oficina en casa” es desterrar las ideas del empleo vinculado a un lugar y de que el trabajador tiene que permanecer en el puesto de trabajo “calentando la silla”, según esta directiva, para cumplir sus horarios aunque no tenga tareas pendientes.
Las empresas reducen gastos de oficina pero también en viajes, ya que se pueden mantener reuniones con responsables desde cualquier dispositivo con acceso a internet, afirmó Garaña.
Además, el teletrabajo aporta condiciones laborales más flexibles con las que las empresas pueden captar talento pero, sobre todo, permite un mayor grado de conciliación, ya que favorece una vida familiar y profesional “más equilibrada”, dijo.
María Garaña aseguró que hoy, el Día de la Oficina en Casa, tiene que pasar por el colegio para cumplir con sus obligaciones como madre. Sin embargo, debe compaginarlas con las que tiene como presidenta de una multinacional en España, para lo que considera esencial el teletrabajo. EFECOM

El teletrabajo ‘made in Spain’, sera la cultura empresarial española.

Las Tecnologías de la Información (TIC) han traído grandes avances tanto al mundo empresarial, así como a la sociedad. Permitiendo entre otras cuestiones interactuar con otros compañeros, acceder a la información empresarial, comunicarse con clientes y proveedores, realizar tareas por control ‘remoto’, sin la necesidad de permanecer físicamente en el lugar de trabajo.
En la medida que ciertas restricciones tecnológicas y organizacionales se han ido superando, el número de personas que teletrabajan en el mundo ha ido creciendo de manera explosiva. A pesar de ello, hoy aquí queremos poner de manifiesto las restricciones de carácter cultural que el empresariado español pone encima de la mesa, para que una gran cantidad de personas que podría teletrabajar, finalmente no lo consiga.

De hecho, muchas empresas, organizaciones e instituciones de nuestro país no lo permiten, ¿porqué no? Pues la respuesta es sorprendentemente sencilla, por una cuestión cultural. Por algún motivo, el empresario ‘made in Spain’ ha crecido en un entorno, en el que por lo general, se valoraba y se valora mucho el que los trabajadores permanezcan muchas horas en su puesto de trabajo, cuestión que no lleva a un incremento del volumen de trabajo, ni mucho menos de la productividad, en muchos casos dilatando tareas que consumen menos tiempo.
El teletrabajo presenta grandes beneficios a la sociedad, como por ejemplo el poder hacer más llevaderas ciertas obligaciones familiares, o simplemente incrementar nuestra calidad de vida desempeñando nuestras obligaciones profesionales desde un lugar de residencia más cómodo para nosotros, por reunir ciertos condicionantes subjetivos que aumentan nuestro bienestar.
Los dos principales inconvenientes que han mostrado los empresarios y ‘jefes’ en contra de la implementación del teletrabajo en sus equipos son:

  1. Posible relajación de los trabajadores, que les llevarían a producir menos al no sentir la presión de la oficina
  1. Carencias de las ‘conference’ para el desarrollo de trabajos en equipo

Respecto a lo primero, los motivos no son ni mucho menos fundados, porque creo que las empresas pueden apreciar ciertos elementos objetivos como para evaluar si efectivamente se produce una merma en el rendimiento de sus trabajadores. Y respecto a lo segundo, hoy en día existen modelos muy avanzados para permitir una comunicación ‘real’, sin necesidad de permanecer en el puesto de trabajo.
Como podrán comprobar lo que se pierde es muy poco y mucho lo que se gana en cuanto a bienestar social, ¿porqué no se hace? Compartirán conmigo que es una cuestión meramente cultural.

Motivación dentro de la organización.

Todo esfuerzo humano se realiza con la expectativa de obtener un cierto éxito. Esta expectativa es la percepción que tiene el individuo de la dificultad que supone dicho esfuerzo y de la probabilidad de alcanzar el objetivo propuesto. La expectativa es el nexo de unión entre el esfuerzo y en rendimiento y es lo que motiva al individuo.
El sujeto confía en que alcanzar el objetivo suponga determinadas consecuencias positivas para él. Esas consecuencias pueden ser externas (materiales, reconocimiento social, etc.) o internas (autoestima, aprendizaje, experiencia, …). Las consecuencias suponen para el individuo un atractivo cuyo valor es diferente en función de la personalidad del mismo, puede haber personas que valoren más los beneficios económicos, otros el poder o la satisfacción personal.

La motivación de una persona para realizar determinadas acciones o tareas es mayor cuanto mayor sea el producto de sus expectativas y siempre teniendo en cuenta que, ante esa situación, la persona se planteará si será capaz de lograrlo, qué conseguirá si lo logra y si merece la pena el esfuerzo y la recompensa. Además, la relación entre esfuerzo y recompensa depende de otros dos factores, la habilidad de la persona para realizar la tarea y las obligaciones del puesto que ocupa dentro de la organización y las responsabilidades del mismo.
El atractivo de las consecuencias también depende de lo que el individuo considera justo, el grado de motivación será mayor en tanto la relación esfuerzo recompensa sea más equitativo.
A la hora de buscar la mayor implicación y la motivación de las personas dentro de la organización, es esencial definir las tareas de cada uno de los miembros y los inventivos que alcanzar los objetivos reportará a cada uno, siempre teniendo en cuenta las expectativas de cada uno de ellos y sus prioridades.
Para ello se hace necesario un buen análisis de puestos y de las condiciones que se requieren en cada uno de ellos y cuadrarlos con las aptitudes y características personales de los miembros de la organización.