“BASOIG” como la base del crecimiento empresarial, tambien conocido como El milagro japonés (I)

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El crecimiento imparable que Japón experimentó a partir de los años 70 ha sido la diana de muchos estudios. ¿Qué tenían ellos que no teníamos el resto? ¿Cómo aumentaron la productividad y los beneficios sin despedir a miles de trabajadores o vivir grandes revueltas sociales? No es de extrañar que en aquella época se hicieran muchas preguntas pero hoy también nos las deberíamos hacer pues el “milagro” japonés persiste como ejemplo. Todo comenzó muchos años antes mediante su cultura y filosofía particular.
Sin mirar más allá de nuestras fronteras las respuestas de este post se pueden interpretar como una mirada hacia nuestros errores pues ¿quien no se ha preguntado por qué somos tan poco productivos en España? Hoy vamos a fijarnos en el Balance Social Integrado de Gestión aunque esta semana veremos más conceptos de los que espero puedan sacar algunas conclusiones y quizás algunas ideas aplicables a nuestra sociedad.
Al abordar la cuestión desde España muchos serán los que tienen la visión de que Japón logró aumentar su productividad contra los derechos y libertades de los trabajadores. Tenemos la visión del trabajo esclavo, sin horarios… En nuestro país sería un escándalo, pensamos, pero debemos profundizar un poco para entender cómo se sustenta dicho sistema y así alimentarnos de lo que nos pueda resultar útil. Nosotros no salimos de una guerra mundial y de sufrir dos bombas atómicas pero nuestra economía necesita un cambio y ejemplos como los de este país pueden inspirar soluciones para nuestras empresas y economía en general.

De la economía japonesa se suele tener un concepto equivocado (me sorprendo cuando hablo con algunas personas) y nos resistimos a estudiar en profundidad el proceso que experimentaron las empresas de ese país. De entrada hay que decir que el desarrollo japonés no tiene nada que ver con el chino y que no son para nada equiparables. Espero que os resulte interesante y útil pues, aunque tengamos muchas cosas buenas, tenemos bastante que aprender de otras sociedades.
El BASOIG supone una manera de utilizar el Balance Social para unificar las piezas de la empresa. Para Francisco Parra Luna existen unos principios organizacionales implantados en Japón con este método que podríamos aplicar en nuestras empresas. Los resumo en 3:

  1.  La presentación de resultados económicos realizados con honestidad y dirigidos hacia sus empleados y al exterior. Transparencia de la contabilidad.
  2. Con el primer punto logramos facilitar el segundo que es la confianza mutua entre empresario y trabajador. La transparencia contable más la transparencia en las decisiones son un buen comienzo para esto. Ambas partes saben que trabajan en pro de un mismo fin: “el beneficio” y este repercute en ambos. Es una manera de hacer que la empresa sea vista por el empleado como “su empresa”… ¿no te esfuerzas más cuando la empresa es tuya? Para lograrlo contamos con el siguiente punto.
  1. Participación en la gestión empresarial de todos los integrantes de la misma. El debate de las decisiones tomadas en las empresas japonesas es ejemplar pues pasa por todos los departamentos de la empresa antes de ser aprobada. Esto ralentiza las mismas pero magnifica sus resultados de forma impresionante.  La mejora de la productividad se logra mediante la cooperación y la consulta entre empleados y dirección así como mediante la creación de un ambiente propicio para la creación de conocimientos y su intercambio. (Aquí entra el concepto “Ba” del que hablaré en una entrada independiente)

Todo esto sirve de pegamento entre la psique del trabajador y la empresa. Si además participa de los resultados de la empresa ya no nos parece tan misterioso el poco absentismo que se experimenta en ese país. Los resultados se observan,entre otras cosas, en un aumento de una serie de puntos:

  1. Productividad y rentabilidad
  2. Cooperación
  3. Confianza
  4. Comunicación
  5. Ahorro general
  6. Calidad de productos y procesos

Entre los efectos positivos que se han estudiado se recogen otra serie de indicadores que han disminuido gracias a la utilización del método del Balance Social Integrado. Los factores que considero más importantes y representativos son los siguientes:

  1. Conflictividad laboral
  2. Accidentes laborales
  3. Absentismo
  4. Huelgas o paros
  5. Rotación

Este éxito facilita la toma de otro tipo de medidas que empujarán aún más a las empresas  aunque a esta altura seguramente algún lector pensará que estoy hablando de ciencia ficción. Nada más lejos de la realidad aunque sí alejado de la cultura y mentalidad empresarial española.
Lo cierto es que la aplicación de los balances sociales como pieza unificadora y promotora de la productividad ha demostrado su efectividad en el país nipón pero sería difícil de exportar a nuestra economía sin una cultura “kaisen” (de mejora continua) de la que hablaremos mañana. Esta economía no vive sus mejores momentos pero de ella han surgido interesantes herramientas e ideas que no deberían acabar en el olvido.