Jefe Sol y Jefe Luna

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Todos los jefes tienen en común el deseo y la responsabilidad de obtener el máximo rendimiento de sus subordinados o colaboradores.

Sin embargo, su diferente grado de preparación y la distinta influencia que han ejercido sobre ellos sus jefes anteriores, condiciona su estilos de dirección.

Una de las principales preocupaciones y desafíos del jefe es encontrar y aplicar un modelo de motivación que le ayude a incrementar el rendimiento y productividad de su equipo […]

El Jefe Sol

A lo largo de tu carrera profesional habrás convivido y tenido varios jefes con diferentes estilos de dirección. Sin duda uno de ellos habrá sido el Jefe Sol.

Llamo así al jefe que se caracteriza por sentirse y comportarse como el único protagonista de la película. Su equipo se compone de un Sol – él, claro está – rodeado por un grupo de planetas o comparsas – sus subordinados – que giran a su alrededor.

Las condiciones y posibilidades de subsistencia de los planetas dependen, sin duda, de él.

Jefe Sol utiliza un estilo de dirección basado en empujar (push), forzar o “mandar” las acciones de su gente y para ello suele utilizar la amenaza, la consecuencia y el miedo para conseguir resultados.

Se trata de un estilo doliente para sus subordinados, que se sienten “forzados” a accionar de determinada forma para evitar las consecuencias negativas de no alcanzar el resultado establecido por su jefe.

Jefe Sol no es consciente de que su modelo de dirección genera una fuerte dependencia. Cuando ese “empuje” deja de aplicarse el empleado tiende a volver a sus conductas anteriores. Es decir, la inercia se detiene cuando se suspende el empujón. Se trata, por tanto, de un modelo ineficiente porque requiere de él un gasto continuo de atención y energía y, además, no es auto-sostenible.

El modelo empuja (push), además, roba el poder o la fuerza al empleado, que reacciona resistiéndose a comportarse y a realizar lo que no quiere.

El jefe Sol suele ser un individuo muy orientado y apegado al resultado (a la cifra) y, por ello, no dudará en utilizar la amenaza, el miedo y la consecuencia para intimidar al subordinado cuando vea amenazado el logro del resultado.

¿Cómo crees que se siente tu empleado? ¿Cómo le afecta en su actitud y su rendimiento? ¿Crees que éstos mejoran cuando se sienten preocupados, asustados o atemorizados?

¿Es de extrañar que el subordinado del Jefe Sol no se sienta responsable, involucrado y comprometido?

Jefe Sol se queja de la falta de motivación de sus subordinados y del escaso éxito de sus acciones motivadoras, como los premios e incentivos económicos o sus continuados esfuerzos de  “empuje” y “animación”.

Es cierto que el Jefe Sol es un experto de la motivación… externa. Su limitación es que desconoce que la motivación más potente y eficaz es la… interna.

El jefe Luna

Denomino así al jefe que se caracteriza por sentirse y comportarse como el actor secundario principal de la película. Su equipo se compone de varios astros individuales y únicos – sus colaboradores – y él elige girar alrededor de cada uno de ellos para “servirles” de forma individual y continua.

Entiende que su misión principal es desarrollar su potencial y su talento, que considera abundantes.

Jefe Luna utiliza un estilo de dirección basado en estirar o atraer (pull), facilitando la elección y la creatividad de las acciones de su gente y para ello suele utilizar el placer, el apoyo y el coaching para que consigan sus resultados.

El modelo de atracción (pull), además, empodera o da poder y fuerza al empleado, que acciona a favor de sus objetivos y elige sus acciones desde la responsabilidad y el compromiso de unos objetivos acordados con Jefe Luna.

Jefe Luna es un individuo muy orientado a la persona y, por tanto, al proceso. Está convencido de que el resultado es (siempre) la consecuencia (inevitable) del proceso diseñado y ejecutado por una persona – su colaborador.

Éste se siente responsable, involucrado y comprometido.

Jefe Luna dispara la motivación de sus colaboradores porque les permite ser dueños de sus elecciones, decisiones, acciones y resultados. Su misión de satélite le permite acompañar el desplazamiento orbital de su colaborador hacia el éxito, apoyándole en los momentos de dificultad para que pueda tomar las decisiones correctoras necesarias. Actúa como un espejo, que le recuerda cuál era su objetivo y su compromiso, mostrando continuamente su respeto y confianza.

Jefe Luna es un experto de la motivación… interna. La más potente y eficaz.

Cuando das poder a tus colaboradores no drenas tu energía.

¿Cómo te imaginas que sería si tú y tu equipo llegarais, cada día, a trabajar con la sensación de felicidad, plenitud, compromiso y apoyo? ¿Crees que las acciones ejecutadas tendrían un impacto positivo en la cuenta de explotación de tu empresa?

La buena noticia

No lo dudes. Tú posees el poder de crear ese ambiente cuando tomas la responsabilidad total de establecer la moral de tu equipo.

Recuerda que la moral y la cultura de un equipo o empresa se expresa a través de la forma en que éste se comunica.

El cambio de utilizar amenazas a usar placer para motivar a tu equipo requiere un cambio de tus creencias acerca de cómo motivar y, también, un cambio en tu estrategia de comunicación con tus subordinados o colaboradores.

Elige ahora cambiar a Jefe Luna… ¿o debería decir Líder Luna?

“Parto de la premisa de que la función del liderazgo es producir más líderes, no más seguidores.” – Ralph Nader

Jaime Bacás