¿Comunicación interna o mera información?

Por supuesto que la empresa se preocupa por la comunicación interna: Mandamos e-mails con las medidas adoptadas y publicamos novedades en el tablón de anuncios.” Leyendo esta parodia ( Que perfectamente podría ser real ) nos damos cuenta de que no solemos distinguir entre dos conceptos sencillos e importantes: informar y comunicar.
Como emisores debemos estudiar si lo que nos interesa hacer en un momento determinado es informar o comunicar pues esto puede abrir debates innecesarios. Igualmente importante es saber utilizar los medios adecuados para cada tipo de comunicación en un momento determinado.
En una empresa la información tiene diversos medios de difusión aparte del escrito ( No quiero que piensen que este medio es exclusivo de la información) pero lo que la diferencia de la comunicación es principalmente el Feedback.
Es decir: la respuesta que se produce y el diálogo que enriquece a ambas partes. Autores como Puchol y seguramente muchos de nosotros, pensamos que dicho Feedback sufre de muchos impedimentos para que se produzca de forma natural en un entorno de dependencia o jerarquía. Ahí radica la difícil labor de implantar la comunicación interna funcional.
Recibir información es un ejercicio similar a la lectura de un periódico, es decir: Lees el titular y si te interesa continuas con el cuerpo del artículo ( Empiezas a introducirte en los datos ). Con este sistema los datos pueden parecerte ( Como receptor ) ajenos, lejanos e impersonales… leas lo que leas en el periódico no te dejan aportar nada. Indudablemente no es lo mismo que si te llamaran por teléfono y tuvierais una conversación sobre el tema tratado. En dicho contexto seguramente ambos aprenderíais mucho más y os implicaríais en la temática profundamente. ¿No crees? Ahora aplica esto a una empresa y comprenderás a lo que me refiero.
Necesitamos ver el Feedback para mejorar de forma efectiva y para ello hay múltiples métodos como los buzones de sugerencias, encuestas anónimas y demás que son útiles para sortear el “temor” del empleado a hablar en una reunión o cara a cara (A mi parecer es el sistema ideal si es posible y existe buena relación). Resulta vital fomentar la confianza y la honradez mutua entre empleados y dirección para facilitar estos procesos.
Para dejar un ejemplo más cercano podríamos decir que Internet comenzó siendo un instrumento de información, de mera transmisión de datos. Más adelante con la entrada de sistemas de chat y la más actual web 2.0 podríamos hablar de un medio mixto donde se produce tanto información como comunicación (los comentarios de un blog podrían valer como parte de una comunicación al ser un feedback de forma que el artículo deja de ser mera información). Por tanto es un lugar idóneo para promover la información y la comunicación formal mediante foros, wikis, bases de datos…
Los beneficios de obtener el feedback del que he hablado se observa en la plantilla de la empresa mediante una mayor productividad, motivación, creatividad, competitividad, responsabilidad, participación, integración, ciclos de calidad… y un largo etcétera. Algunos incluso dicen que la apertura de una comunicación interna efectiva es capaz de reducir o eliminar los rumores de pasillo (Lo cierto es que en cualquiera caso alivia la comunicación informal negativa). Ahora bien, la no adopción de una política comunicativa puede repercutir en un menor sentimiento de pertenencia a la organización, insatisfacción e incluso peor atención al cliente.
Queremos ser buenos comunicadores pero la comunicación vertical suele ser mayoritariamente informativa dada su naturaleza jerárquica. ¿Te atreves a escuchar ? ¿Te atreves a decir lo que piensas? De nada vale decir “ Te quería comunicar que…” o mandar correos con los próximos objetivos, lo importante es fomentar y promover el feedback. Piensa que cuando dos o más personas se reúnen en persona se comunican irremediablemente. Lo pretendamos o no, siempre recibimos feedbacks. A veces es cuestión de saber observar o leer entre líneas pero es imposible si no hay interés. La mejor característica del comunicador no es hablar bien sino saber escuchar.