Las decisiones se comunican


En algún otro post he hecho referencia al libro de Paco Muro “Ir o no ir”. Un pequeño compendio de historias cortas que tratan sobre distintas situaciones en las que nos podemos encontrar en el día a día de la empresa. Una de esas historias se refire a cómo debemos transmitir a nuestra organización las decisiones que tomamos.
Básicamente la historia nos muestra las discusiones de un consejo de dirección de una empresa, están debatiendo la manera de vender al resto de la empresa una serie de decisiones importantes para el desarrollo del negocio y cómo evitar una reacción negativa a esas decisiones. La conclusión final de esta historia es que las decisiones se comunican, no se venden, ni se anuncian.

La toma de decisiones es, en esencia, un proceso. Requiere un análisis previo y un razonamiento para poder llegar a la conclusión final y no puede obedecer a criterios arbitrarios. Anunciar o vender nuestra decisión puede dar esa impresión de arbitrariedad, de que hemos optado por la solución que más nos conviene y que hay que hacerlo así “porque el que manda, manda” y que, en todo caso, queremos adornarlo. Si la decisión es impopular generaremos un rechazo y dará la impresión de que no hemos barajado otras alternativas.
La manera de comunicar a la organización nuestra decisión parte del mismo proceso que nos lleva a esa conclusión. Si hemos sido capaces de elegir esa opción, y estamos convencidos de que es la más acertada, lo que hay que transmitir con convicción son esos mismos razonamientos.
Debemos de tener en cuenta que no existe la decisión perfecta, sino la más adecuada. Siempre puede haber alguien que no esté de acuerdo con ella, que se vea perjudicado o, incluso, que se niegue a aceptarla. Por eso debemos estar seguros de lo que comunicamos y cómo lo hacemos, de esa manera minimizaremos ese impacto negativo.
Como cuenta esta historia “cuando las personas entendemos por qué hay que hacer algo, nos implicamos más y trabajamos mejor”. La buena comunicación es esencial para una organización y transmitir bien, claramente y razonadamente como hay que hacer las cosas es el primer paso.