En busca del equipo ideal


La base del éxito y de la sostenibilidad de todo negocio está, desde mi punto de vista, en tres factores, el proyecto empresarial, la gestión y el equipo que desarrolla los dos anteriores. En el caso de las pymes, por su tamaño y sus limitaciones estructurales, una buena selección y gestión de nuestros socios, empleados y colaboradores es vital.
¿Cuáles son los elementos fundamentales para lograr un buen equipo? Competencia, confianza, valoración, colaboración, compromiso o motivación son algunos de los que debemos cuidar para que nuestro equipo funcione. No debemos obsesionarnos en rodearnos del mejor personal posible, si no que debemos buscar a las personas idóneas que nos permitan cubrir la mayor cantidad de aspectos que configuran el equipo ideal.

Es obvio que debemos de buscar para nuestro equipo a personas competentes, que tengan los conocimientos necesarios para desempeñar su trabajo. Eso nos lleva a la necesidad de que haya confianza, entre los miembros del equipo, en que el trabajo que haga cada uno en su parcela esté bien hecho. En las pymes no suele haber tiempo para que unos revisen el trabajo de los otros, salvo en el caso de la dirección de la empresa, es esencial por tanto que no haya desconfianza de unos respecto al trabajo de los otros.
Por supuesto es esencial la colaboración entre todos los miembros del equipo, no podemos permitirnos que cada uno vaya por su lado, se limite a su parcela y no se relaciones con los demás. El trabajo en equipo depende también de que todos colaboren y aporten a la organización algo más que su trabajo, debemos fomentar la comunicación, la empatía y el buen ambiente, no tenemos por qué ser todos amigos, pero si nos vamos a pasar 40 horas semanales juntos, pongamos las bases para que ese tiempo sea lo más agradable posible.
Es muy importante que la labor que desempeñe cada uno sea valorada por el resto, eso contribuirá también a la auto-satisfacción de las personas y, de esta manera lograremos mayor motivación de los individuos específicamente y del equipo en general. La motivación es un valor esencial para lograr un mayor grado de implicación y compromiso con la empresa y sus objetivos.
Por supuesto el factor dinerario es importante para conformar un buen equipo con el que llevar adelante nuestro proyecto empresarial y, en la mayoría de las veces, las grandes empresas, con grandes posibilidades económicas pueden llevar ventaja para captar y mantener a los mejores.
Pero, cada vez más, la gente busca algo más que dinero a la hora de decidirse por una oferta u otra, por eso, si no podemos competir en salarios, debemos ofrecer un valor añadido para conseguir que esa persona que consideramos idónea, se suba a nuestro barco y nos ayude a llevar adelante nuestro negocio.

De empleado a jefe: el caso Guardiola


No me considero un especialista en cuestiones futboleras, como muchos de nuestros que andan por la calle y pueden serlo, no lo dudo. Menos aún me considero aficionado del Barcelona, sino todo lo contrario pero Guardiola, su actual entrenador es un tipo que me cae bien, y me cae mejor su manera de dirigir al vestuario azulgrana.
Podemos tomar nota de algunas cosas que este hombre ha llevado a cabo al hacer cargo de un grupo sin apenas experiencia y estar a punto de darle al Barca el mejor año deportivo de toda su historia. Veamos qué puntos podemos extraer para su aprendizaje.

Conocer el funcionamiento desde dentro. Antes de fraile fuí monaguillo y antes de ser jefe, pasar por el rol de empleado y conocer todos los mecanismos internos es básico. Podremos anticiparnos a los futuros problemas, saber cómo piensa el grupo, encontrar las claves más motivadoras en momentos complicados y cohesionar un equipo de trabajo.
Rodéate de los mejores y que sean de tu confianza. El equipo técnico que respalda a Pep es impresionante, tanto en cuestiones médicas como deportivas y preparatorias. Tener un buen equipo y apoyarte en él para conseguir los objetivos es un paso imprescindible para lograrlos.
Normas estrictas de obligado cumplimiento. Encontrar un equilibrio entre flexibilidad y rigidez es complicado. Si tenemos grupos de élite como pueden ser las estrellas de fútbol o un equipo de trabajo maravillo pero desorganizado, establecer un reglamento y cumplirlo escrupulosamente es una forma de evitar problemas desde un principio. Valga el ejemplo de los 500 euros de multa por llegar cinco minutos tarde.
Nadie es imprescindible en ningún sitio. ¿Quién se acuerda en el Barca este año de Ronaldinho o Deco? Como vemos, se pueden suplir las carencias de los mejores cohesionando trabajando todos a una. En muchas ocasiones, las estrellas laborales pueden dar mas quebraderos de cabeza que ventajas y Guardiola ha sabido manejar esta situación a la perfección.
Humildad y no parar en el trabajo. Son múltiples las ruedas de prensa en donde el entrenador ha hablado de defectos, errores, fallos en el juego, áún jugando el Barca de una manera espectacular. Buscar la perfección en todos los puntos y no relajarse es el mejor sistema para lograr la mejor posición.
Por último, me quedo con otro punto que no es excesivamente aplicable a la pyme, pero que ha reforzado mucho su imagen de inexperiencia. Sólo ha hablado en los lugares adecuados, dígase entrevistas postpartido y en la sala de prensa del FC Barcelona. No se ha metido en camisas de once varas y mantenido una buena separación de su vida privada. Con esto se eliminan interferencias que nos despsten de nuestra labor y trabajo por el ruido que se puede generar.
Ahora a Pep, sólo le falta cerrar el circulo el miercoles en Roma enarbolando la Copa de Europa y pasará a los anales de la historia del Barca como su mejor entrenador. Animo con el Manchester, desde una envidia sana de un aficionado de la Casa Blanca.

Los verdaderos líderes no usan Power Point

Escrito por: Christopher Witt, Dale Fetherling

Tema: Comunicación en los negocios

Título original: Real Leaders Don’t Do PowerPoint: How to Sell Yourself and Your Ideas

Cuando los líderes hablan, por lo general no tratan de impresionar al auditorio con recursos tecnológicos. Por el contrario, hablan para marcar una diferencia, promover una visión y cambiar la forma de pensar de los demás. En esencia, los líderes hablan para influir e inspirar. 

Para adquirir un estilo propio a la hora de hablar, debemos dejar de presentar la información por la información misma. Debemos aprender a transmitir el mensaje de tal modo que el auditorio comience a pensar diferente y a actuar diferente. 

Una de las mejores maneras de posicionarnos como líderes es hablar como tal. No debemos usar PowerPoint simplemente porque todos lo usan. De hecho, esta última es una buena razón para dejar de usarlo. La idea es separarnos del resto