Prepara tus objetivos en treinta días. (II)

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6. Conoce tus motivaciones, y asegúrate de que son fuertes

Una parte importante de tu “Hoja de ruta” debería detallar, como hemos comentado antes, cuál es tu principal motivación para cambiar, y qué otras motivaciones encuentras dentro de tí mismo para impulsar ese cambio.

Quizás quieras cambiar para demostrarte a tí mismo de lo que eres capaz, o para demostrárselo a tu familia. Quizás quieras cambiar porque necesitas sentirse mejor contigo mismo, o porque quieres ascender en tu trabajo. La mayoría de las motivaciones son muy legítimas, pero debes conocerlas antes y comprometerte.

7. No empieces enseguida

Una vez que has trazado tu “hoja de ruta”, tómate unos días para evaluar lo que vas a hacer, a reflexionar sobre el cambio. Anota en tu calendario una fecha en la que se den las condiciones ideales para empezar, y conviértelo en el primer día, un día importante, no uno más.

8. Conoce los obstáculos que te rodean

El camino al cambio, cualquier clase de cambio, no es sencillo. En primer lugar deberemos enfrentarnos a los obstáculos que nosotros mismos nos imponemos, sobre todo los derivados de la falta de motivación, el anclaje a viejas rutinas, nuestro “ya lo haré mañana”.

En segundo término, es probable que también tengamos que enfrentarnos a obstáculos externos, a personas que no nos ayudan, o a circunstancias inesperadas que pueden entorpecernos el camino.

Muchas de estos obstáculos son previsibles. Nosotros nos conocemos mejor que nadie, y sabemos cuándo hemos fallado anteriormente y qué ha motivado dichos “fracasos”. Al conocer los obstáculos que nos esperan, nos estamos anticipando, y por lo tanto podemos empezar a actuar desde ya.

9. Identifica las circunstancias adversas

¿Qué es lo que motiva que fracases al alcanzar tu objetivo? ¿En que circunstancias te ves rodeados cuando esto pasa? 

Por ejemplo, si tu objetivo es dejar de fumar, puede que descubres que sueles fumar cuando tomas café, cuando bebes alcohol, después de una reunión especialmente estresante, cuando conduces, etc. Identifica cuáles son esas circunstacias en tu caso y prepárate para combatirlas.

10. Cambia las circunstancias adversas

Si descubres que como en el ejemplo anterior sueles fumar mientras te tomas un café por las mañanas, quizás podrían intentar cambiar tu desayuno, tomar menos café y optar por un zumo de naranja.

Si sabes que cuando quedas con Manuel te fumas un paquete de tabaco entero, intenta no llevar tabaco encima cuando quedas con él. Al cambiar las circunstancias que nos rodean, ayudamos al cambio del hábito.