Y tú…¿qué excusa empleas para procrastinar?

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“No me apetece empezar”, “Creo que voy a volver a revisar mi correo electrónico”, “Esto no puedo hacerlo yo solo” ¿Os suenan algunas de estas frases? Básicamente lo que hacemos cuando nos las planteamos es procrastinar. 

En este artículo os mostramos algunas de las excusas que más frecuentemente utilizamos para evitar comenzar, por qué las empleamos y lo más importante: qué podemos hacer para dejar de plantearnos excusas que lo único que hacen es alejarnos de lo esencial.

  1. “Realmente no necesito hacerlo ahora”

Probablemente esta sea la excusa que más utilizamos a la hora de procrastinar. Es una excusa seductora, porque nos convencemos a  nosotros mismos de que esa tarea que está esperando no es lo suficientemente urgente como para ejecutarla inmediatamente. Lo peor de todo es que siendo verdad, nos arriesgamos conscientemente a atrasarla aunque finalmente sabemos que nos entrarán las prisas de última hora.
Cuando nos planteamos a nosotros mismos esta excusa, lo que realmente estamos diciendo es: “No quiero hacer esto, espero que de alguna forma finalmente no tenga que hacerlo o encontrar la motivación suficiente como para hacerlo más adelante”. Cuando nos ponemos esta excusa, la mayoría de nosotros sabemos perfectamente que estamos procrastinando, esperando secretamente el momento en que no tengamos más remedio que hacerlo.
Otra frase clásica que podemos incluir en esta misma categoría es la siguiente: “Hay mucho tiempo, siempre puedo empezar mañana”.

2. “Luego lo hago”
¿Te suena familiar? Cuando tenemos  que acometer una tarea que no nos agrada especialmente, solemos decir, empezaré después de…

  1. Lavar los platos
  2. Ordenar mi escritorio
  3. Llamar por teléfono
  4. ….escriba aquí tu excusa.

Cuando hacemos esto, estamos procrastinando como auténticos profesionales. No queremos enfrentarnos a tareas complicadas y las sustituimos por otras mucho más agradables o sencillas con las que ocupar nuestra jornada laboral. Y de alguna forma, cuando terminado esa tarea sencilla, siempre encontramos otra igualmente sencilla para no afrontar la complicada.
3. “No es el momento apropiado”
Agosto, 40 grados a la sombra. Puede que este realmente no sea el mejor momento como para pensar en comprar el equipamiento de esquí para la próxima temporada. Sin embargo, la mayoría de las veces en que nos decimos a nosotros mismos “no es el momento”, estamos buscando una excusa que en realidad se traduce en: “ahora no es el momento y nunca va a ser el momento adecuado”.
Este tipo de excusa intenta ocultar un argumento “racional” para no comenzar a luchar por nuestros objetivos, perseguir nuestros sueños o, simplemente enfrentarnos a un proyecto. Si de verdad estamos motivados, siempre es el momento adecuado. Tal y como solía afirmar el escritor ruso Iván Turgénev, “Si nos pasamos la vida esperando el momento adecuado para cada cosa, nunca empezaremos ninguna”.

Un nuevo libro de David Allen, el padre del GTD.

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“Ser más eficaz” el nuevo libro de David Allen. 

David Allen, conocidísimo autor del método GTD o Getting Things Done presenta en España su nuevo libro “Sé más eficaz”. Frente al enfoque metodológico de su libro anterior (Organízate con eficacia) en este libro encontramos un ensayo con algunas perlas de gran utilidad. 

Con el subtítulo de “52 claves para mejorar tu productividad en la vida y el trabajo” el nuevo trabajo de Allen es una invitación a la reflexión, al análisis de nuestra forma de trabajo y cómo podemos mejorar ciertos aspectos.

“La máxima productividad consiste en hacer que algo ocurra, con el menor esfuerzo posible”. Así comienza David su nueva obra poniendo énfasis en una de las máximas de la productividad: ser productivo no es trabajar más, es trabajar mejor para poder trabajar menos.
A partir de ahí, estructura su libro en 52 pequeños capítulos (o recetas) en los que reflexiona sobre muchos de los puntos que trata en profundidad en Getting Things Done y que le han servido como base para convertirse en uno de los consultores más solicitados por las empresas de todo el mundo.
“Sé más eficaz” se estructura en torno a cinco grandes ejes que “a groso modo” coinciden con los principios de la productividad personal: recopilación, enfoque, concentración, acción, revisión. Así, el lector que por primera vez se adentra en el mundo de la productividad personal, puede descubrir lo aconsejable que es tener una mente totalmente despejada antes de empezar a trabajar, cómo debe estructurar sus tareas y prioridades, la importancia de realizar una evaluación de los proyectos pendientes o de qué forma debe enfocar su trabajo tanto en su vida profesional como en su vida personal.
Además, cada capítulo de “Sé más eficaz” está acompañado de citas pronunciadas por personajes de distintos ámbitos, ya sean escritores como T.S Elliot (“Para llegar a lo que no conoces debes seguir el camino de la ignorancia”), filósofos como Aristóteles  (“Si está en tu mano hacer algo, también está en tu mano el no hacerlo”) o incluso de famosos artistas que como David Coblitz (“Un comité puede tomar una decisión más estúpida que cualquiera de sus miembros por separado”) reflexionan aunque sea de forma indirecta, sobre alguno de los principios de la productividad. 

¿Un libro para todos?
Al terminar la lectura de “Sé más eficaz” no podemos evitar plantearnos las siguientes preguntas: ¿Es este un libro para todos? ¿Puede leerlo una persona que no esté familiarizada con el GTD o la productividad personal? En teoría sí puede hacerlo, porque muchas de las propuestas de Allen son casi de aplicación inmediata pero por otro lado, también es cierto que el completo neófito en este campo puede sentirse abrumado.
Abrumado porque si bien el libro está pensado para ofrecer pequeñas píldoras de consumo semanal (por algo son 52 y no 34 ó 48) de lectura sencilla y sin grandes aspavientos, también es verdad que exige ciertos conocimientos previos, una base desde la que partir.
Frente al libro anterior “Organízate con eficacia” en el que se ofrecía un método muy concreto de actuación, aquí encontramos pequeñas pinceladas aquí y allá que aunque invitan a la reflexión, no llaman a la acción de una forma tan clara y visible.  Allen presupone que todos conocemos lo que es una “tarea”, un “proyecto” o una “revisión” y aunque no son conceptos complejos de aprender cuando nos familiarizamos con ellos, al principio pueden ser chocantes para la persona no experta.
Por otro lado, aquellos que hayan tenido la oportunidad de leer otras obras de Allen o incluso otros libros de productividad, en “Sé más eficaz” encontrarán una estupenda oportunidad de poner a prueba sus logros. Al enfrentarse con las recetas del autor, los entusiastas de este método podrán comprobar cuáles son sus fortalezas o en qué áreas pueden mejorar.

 

Video metodo GTD. 2ª Parte.

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Última entrega de la serie de tutoriales “GTD Fácil” en la que explico cómo aplicar esta metodología para organizarnos con eficacia, utilizando dos aplicaciones bastante conocidas: Evernote y Things.

(Antes de ver este vídeo, te recomiendo ver previamente la 1ª Parte que también encontrarás en Vimeo.)